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sábado, 11 de agosto de 2012

Ser ella, Ser yo




Algunas canciones no sólo te traen recuerdos, te traen palabras, que unidos hacen un sombrero en contra de los malos pensamientos. La lluvia también trae recuerdos y palabras, que arman el ambiente necesario a la nostalgia, de las muchas tardes que en vida me senté a escribir frente a una ventana, donde la lluvia era la principal protagonista. La que más recuerdo, es aquella en que aprendí a que la vida es sólo un suspiro, que se repite a sí mismo.
Estaba sentada en mi sillón, en una casa vacía de ilusiones, llena de temores y desazones. Sólo estábamos mi sillón y yo, esperando que llegara la soledad o la muerte, que para el caso de mi sillón era lo mismo. Cerca tenía al mar para arrullarme, y lejos tenía los recuerdos que nunca me habían pertenecido, y que yo, aún insistía en llamarles míos.
Desde la ventana pude ver el mundo pasar, el viento correr y llevarse de paseo una hoja juguetona, que ya no quería quedarse más tiempo rendida a los pies del árbol; una hoja amarillenta que ya tan sólo esperaba volver de donde había venido, y que todavía así tenía las ansias de remontar el viento sin ningún otro prejuicio que conocer lo que en una vida, ya pasada, no había vivido. Seguí con mis ojos a la valiente hoja que volaba con sigilo, a la valiente hoja que, aún casi sin el color de la vida, tenía deseos de remontar el viento, y conocer esa parte oscura que aún le faltaba por ver. Me entraron unas ganas de ser esa hoja, y viajar en mi propio viento; de navegar por esos mares que todavía me daba el tiempo para conocer, sin embargo la pequeña hoja fue más valiente.
Entonces escuché una voz suave y serena, ligera y transparente: el ciclo se repite. Entonces cerré los ojos, y vi la frágil vida de la hoja; la vi en cada camino que en otros tiempos caminé; la vi a cada paso observándome correr, con una energía ya pasada, yendo y viniendo sin más no poder, tras algo que no recuerdo ya, pero que sin duda en su momento fue importante. Ahora me veo como estoy, ahora soy yo la hoja en mi corazón. Me quedo estática, esperando la hora que pierda de la vida el color, mientras observo a quien me observaba sufriendo por querer ser ella, cuando ella en su momento sufrió por querer ser yo.


Fenixlit.

1 comentario:

  1. Princess!!:)... Extrañaba tus relatos mágicos, como este que dicen tantas cosas en un solo instante que lo lees. Me gusto mucho la manera en que lo desarrollas, tiene un aire nostálgico, en donde la protagonista hace reflexión del pasado, y de lo que aprendió de el, sobre todo en estas lineas: Ahora soy yo la hoja en mi corazón, me quedo estática, esperando la hora de que pierda de la vida el color, mientras observo a quien me observaba sufriendo por querer ser ella, cuando ella en su momento sufrió por querer ser yo. Es como una referencia a las personas que buscan parecerse a alguien a quien admira y de tanto buscar, pierden su propia personalidad y lo que los rodea. Excelente relato princess! Espero que podamos hablar pronto! cuidate tkm!!!!:)

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Algunas veces hay que decidirse entre una cosa a la que se está acostumbrado y otra que nos gustaría conocer(paulo cohelo) y a eso le sumo estarias dispuesto a cambiar de rumbo por unos minutos